5 buenos hábitos de vida que todo joven futbolista debería seguir

24.04.2017

Un niño deportista y en nuestro caso futbolista no debe llevar una vida diferente a la de cualquier otro chaval. No obstante, desde el campus de fútbol de verano 2017 del AC Milan en Andalucía hacemos unas recomendaciones de buenos hábitos para que el rendimiento físico pueda traducirse en un crecimiento saludable:

  1. Alimentación variada durante toda la semana. Ya sea día de entrenamiento, de partido o de descanso, estar bien alimentado es fundamental. No hay que seguir dietas específicas, pero sí llevar una alimentación sana y equilibrada, comiendo de todo, en cantidades adaptadas para su edad y repartido en cinco comidas diarias. Esto le hará llegar con fuerza al campo de fútbol y será algo en lo que insistiremos durante el campus del Milan.
  2. Evitar golosinas y bebidas con gas antes del esfuerzo. Sí es importante evitar tanto dulces como caramelos y golosinas como refrescos con gas y/o con cafeína antes del entrenamiento o del partido, ya que después podría llegar una bajada de azúcar con un efecto rebote perjudicial.
  3. Correcta hidratación. Hay que generar unos hábitos de hidratación durante todo el día. Se debe beber agua periódicamente para mantener los músculos hidratados y flexibles, es importante hacerle ver a los futuros alumnos del campus del Milan que se debe beber antes de que aparezca la sed, será además una ayuda para pasar menos calor.
  4. Descansar bien. El sueño nocturno es fundamental, por lo que acostarse temprano es lo ideal para un niño o joven que practica deporte, ya sea durante el curso escolar como en épocas no lectivas como ocurrirá durante el campus de fútbol de verano. Además, no hay que cargar al niño con excesiva actividad, a veces además del colegio y del fútbol está en otras actividades extraescolares, todo debe ser equilibrado sin olvidar que hay que dejarle tiempo libre para jugar y descansar.
  5. Motivación por parte de la familia. La familia debe motivar al joven futbolista y nunca estresarlo. Si jugar al fútbol al niño le supone angustia es que algo falla. Los padres deben ver el deporte y en este caso el campus de verano de fútbol como una práctica deportiva dentro de la formación como persona del niño, la cual va a impulsar sus relaciones sociales además de su formación como futbolista.

Hacer futbolistas, pero hacer personas sanas e integradas en su entorno social, a eso queremos contibuir desde el Milan Camp 2017 en Andalucía.

Redacción: Javier Lara