Te damos 10 razones por lo que es beneficioso para un niño asistir a un campus de verano.

19.01.2018

Más allá de que pueda parecer un capricho para el niño o un regalo que quiera hacerle la familia, ir a un campus de verano, y en concreto de fútbol, sería una experiencia que todo niño o niña deberían vivir al menos en algún momento de su vida infantil y juvenil. Campus como el Campus de fútbol del Milan por su formato planificado, siguiendo un método, su orientación hacia la formación y por contar con avalados profesionales tienen un gran número de beneficios para el niño y la niña que resumimos en los siguientes 10 puntos:

  1. Aprendizaje en valores. Dentro de un campus de verano, los niños aprenden a ser más tolerantes, los hábitos de compartir y se sentirán en igualdad, ya que cada alumno es igual sea cual sea su procedencia o condición.
  2. Socialización. Se produce una convivencia con niños y personas diferentes a las de su círculos de todo el año. Se hacen nuevas amistades en situaciones diferentes como compartir equipo, entrenamientos, juegos, habitación, comidas...
  3. Funcionamiento según un método. Es importante que en determinadas edades el niño sea consciente de lo que supone seguir un método con unos roles de conducta, horarios, control, entre otros aspectos, ya que le valdrá para situaciones que tendrá que afrontar en un futuro.
  4. Se aprenden hábitos saludables. En el campus los alumnos llevarán unos hábitos saludables al prácticar deporte, pero también en lo referente a alimentación y en el desarrollo de su tiempo libre.
  5. Aumento de la autonomía. El alumno de un campus, fundamentalmente si es interno, pasa una semana alejado de su familia y eso le hace ganar autonomía y mejorar de posibles dependencias.
  6. Trabajo en equipo. Un deporte como el fútbol es un juego de equipo, pero además de en las sesiones de entrenamiento esto se tiene en cuenta en todas las actividades del campus, uno no es nadie sin sus compañeros, se potencia la colaboración.
  7. Planificación a cargo de profesionales. Una semana de vacaciones en un entorno de entrenadores profesionales y personas formadas en el trabajo con los niños será siempre mucho más provechosa al contar con una planificación que está ideada para las condiciones y edades de los alumnos.
  8. Orientación al niño. El equipo de profesionales del staff del campus siempre centrará su actividad en los protagonistas del campus, los niños, buscarán que los participantes aprendan y se diviertan aplicando sus aprendizajes en su día a día con la vocación que obtengan unas enseñanzas que les valga para la vida posterior fuera del campus.
  9. Respiro para los padres. Los campus de verano hacen que durante una semana el niño esté ocupado y que eso suponga un respiro pra los padres, tanto para la conciliación de la vida laboral y familiar como en la relación de ambos y en la faceta personal.
  10. El niño es el protagonista. Los objetivos del campus siempre están orientados a los que lo hacen posible: los niños y niñas que participan. Ya sea en el plano deportivo como en las actividades e idiomas, el equipo trabaja para que los participantes aprendan, se diviertan y apliquen todo el aprendizaje a su día a día. Una experiencia inolvidable que les haga crecer.

Uno de los campus de fútbol verano 2018 que conllevará todos estos beneficios será el Campus del Milan en Andalucía que se desarrollará en Antequera (Málaga) del 1 al 7 de julio con monitores y entrenadores expertos y siguiendo el método que tantas alegrías ha generado en uno de los grandes clubes de Europa para la formación de futbolistas y personas.